A mãe floresta que sustenta o mundo

La madre selva que sostiene el mundo

Cuando miramos un árbol, admiramos todo lo que es visible. La textura del tronco, las ramas y la forma de las hojas, pero lo que realmente sustenta la vida ocurre bastante lejos de nuestra vista. 

En una simple cucharadita de suelo existen kilómetros de filamentos microscópicos de hongos entrelazados. Es a través de esta red invisible, a menudo llamada "internet del bosque", que los árboles se comunican, intercambian nutrientes y se ayudan mutuamente a sobrevivir. ¡En el bosque, nada vive verdaderamente solo! 

Un árbol atacado por insectos puede enviar señales a los demás para que se preparen para el peligro. Los árboles más fuertes nutren a los más frágiles e incluso hay casos de troncos muy antiguos que siguen vivos porque las redes a su alrededor los mantienen nutridos a través de las raíces. Debajo de nuestros pies existe una comunidad solidaria y silenciosa que escapa a nuestra percepción.

Gran parte de lo que una madre hace también sucede lejos de las miradas, no se ve en las fotografías, ni en las redes sociales, ni en los momentos más celebrados. Es un trabajo invisible que se traduce en gestos discretos como el cuidado y la forma en que sustenta a los demás, incluso cuando nadie se da cuenta.  

Al igual que los árboles, las madres crean redes de conexión que alimentan, protegen, avisan cuando hay peligro, aseguran todo cuando uno de los miembros se debilita.  

El bosque prospera lentamente y en comunidad porque la vida crece naturalmente cuando nadie está solo. En este Día de la Madre, vale la pena recordar que lo que más sustenta el mundo es lo que sucede silenciosamente, por debajo de la superficie.