En los últimos años, algo curioso ha sucedido en muchos hogares portugueses (y en todo el mundo, de hecho). El verde ha cobrado protagonismo, tanto en casas como en apartamentos, y mini-junglas Fueron improvisados. Los toldos se convirtieron en invernaderos, las estanterías dejaron de albergar solo libros y comenzaron a albergar jarrones de todos los tamaños y formas. En muchos de estos espacios, la vegetación tenía un toque femenino: la mano que riega, poda y cuida.
Muchas mujeres jóvenes viven en grandes ciudades, en un contexto urbano donde los colores neutros ocupan mucho espacio y los metros cuadrados son caros. Crecieron entre los patios traseros de los abuelos y las carreras de verano por el pueblo, pero la vida adulta Les traje apartamentos tipo estudio con luz ocasional y balcones no muy grandes. Llevar plantas al interior es sin duda una forma de recuperar esa conexión y crear un pequeño ecosistema donde antes solo había paredes y biombos.
El ritmo de las plantas versus el ritmo de requisito
A diferencia de las mujeres, que están más cualificadas que nunca (trabajando, estudiando, emprendiendo, compaginando múltiples roles), las plantas crecen lentamente. No se aceleran porque tengamos prisa ni responden a las emergencias. Requieren atención, sí, pero no nos exigen producción. En una rutina de alta productividad, un gesto como regar una planta es un momento de desaceleración .
Un nuevo tipo de atención
Acostumbradas a cuidar de otras personas en sus familias, en el trabajo y en sus relaciones, muchas mujeres se sienten abrumadas por la rutina. Es un cuidado constante que no siempre es recíproco. Algo similar ocurre con las plantas, pero más sencillo: con la cantidad adecuada de agua y luz, crecen y florecen. Cuidarlas es práctico y controlable, lo que brinda satisfacción y seguridad. ¡Cada plano de planta es un pequeño proyecto divertido del que podemos aprender algo cada día!
El renacimiento de una comunidad
Este auge La pasión por las plantas también ha impulsado la creación de redes para compartir ideas sobre el tema entre mujeres, algo que había estado latente. Se intercambian consejos y macetas, existen grupos y páginas dedicadas al tema, talleres, mercados urbanos… ¡un nicho sorprendentemente colaborativo!
Para muchas mujeres, tener plantas en casa crea un espacio que aporta rutina, organización y una sensación de cuidado sencillo. Llenar la casa de plantas te permite ocupar tu tiempo, mantener algo vivo y sentir que puedes ocuparte de algo, incluso con agendas apretadas y ciudades grises.